Dietas y alimentos para prevenir el cáncer

Los consejos dietéticos en relación con la prevención del cáncer están fundadas en llevar a cabo una alimentación sana y equilibrada que ayude a prevenir las diferentes enfermedades y además colabore a mejorar la calidad de vida de la población.

Una alimentación sana y equilibrada que tenga las bases de la dieta mediterránea, colabora en la prevención de algunos tipos de enfermedades, como el cáncer, ayuda en la calidad de vida de las personas sana o enfermas.

¿Cuáles son los alimentos para prevenir el cáncer?

  • Frutas y verduras, el consumo de estos alimentos es esencial para una buena salud por su aporte de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes, es recomendable incluir cada día al menos 400 gramos de cada uno de estos alimentos; frutas y verduras, coles, tomate, cebolla y ajo, etc., ya que todas ellas ofrecen sustancias con funciones protectoras muy necesarias para el organismo.
  • Farináceos, cereales, legumbres y patatas, la mitad de la energía de la dieta deriva de alimentos como la pasta, el pan, el arroz, las legumbres y las patatas, ricos en hidratos de carbono complejos (almidón) y pobres en grasa, azúcar, mermelada, dulces, bollería, consumirlos con moderación.
  • Carnes, pescados y sus derivados, consumir pescado o aves, lácteos parcial o totalmente desnatados en detrimento de los enteros.
  • Limitar el consumo en exceso de carnes y pescados ahumados, a la parrilla o a la brasa, esto se debe por su contenido de sustancias potencialmente nocivas que pueden colaborar a la aparición de tumores (el ahumado natural o cuando la grasa funde sobre las ascuas en una parrilla o brasero, causa la formación de sustancias cancerígenas.
  • La sal: de los alimentos y como condimento, es recomendable que la ingesta de sal como condimento no supere los 6 gramos al día y disminuir la cantidad y frecuencia de consumo de los alimentos más ricos en sodio (conservas, ahumados, salazones, etc.). Las personas que consumen dietas ricas en alimentos ahumados, salados y adobados, tienen mayor incidencia de cáncer de esófago y estómago.
  • El alcohol, el exceso de alcohol está asociado con un riesgo elevado de cáncer de cavidad bucal, laringe, esófago, colon y recto. El alcoholismo entorpece el estado nutricional del individuo, responsabiliza la carencia algunas vitaminas y minerales y modifica la repuesta del sistema inmunológico transformándolo más vulnerable frente al cáncer.

Técnicas culinarias, al cocinar los alimentos deben tener en cuenta que además de los alimentos es fundamental la manera en que éstos se cocinan, la fritura, deben controlar la temperatura del aceite y evitar que este se sobrecaliente o llegue al punto de humo, formando así sustancias nocivas y cancerígenas, es aconsejable el aceite de oliva porque es el que resiste mejor las altas temperaturas sin descomponerse.