La vitamina D y el sol

Vitamina D y el sol

La vitamina D pertenece al grupo de las vitaminas liposolubles que se almacenan en el organismo. La misma necesita la acción del sol para ser absorbida. Contribuye en la calcificación de los huesos y los dientes y protege de las enfermedades como la artritis reumatoide, la esclerosis múltiple y el cáncer de colon.

Se recomienda una ingesta diaria de vitamina D de 5 microgramos en personas adultas y en niños hasta 6 años de edad, en mujeres embarazadas o en período de lactancia se duplica la ingesta a 10 microgramos. Exponerse al sol moderadamente junto con la ingesta de vitamina D por medio de los alimentos contribuye a cubrir las necesidades diarias.

La vitamina D la podemos encontrar en alimentos tales como el pescado azul, la yema del huevo, el hígado, los lácteos enteros o enriquecidos, la mantequilla y la nata.

El consumo excesivo de esta vitamina puede ser tóxico para el organismo provocando hipercalcificación en huesos y en tejidos blandos como el riñón y el pulmón, formación de cálculos renales, dolores de cabeza, náuseas y vómitos.

Las vitaminas son sustancias importantes y necesarias para la vida y las que se deben suministrar a través de la dieta.

Consumir suplementos con vitamina D no es necesario salvo que no sea posible exponerse al sol, entonces debe ser supervisado por un médico.

Foto: * Barbie * & * Tiikitita*