Cómo perder peso registrando lo que consumimos

La mayoría de las personas que comienzan planes alimentarios se preguntan como es que llegado un determinado tiempo no han podido perder peso, y como todos sabemos la obesidad o el sobrepeso, son un conjunto de enfermedades que derivan en otras.

Muchas veces los pacientes con muchos kilos por perder, se mienten a si mismos, y no manejan las cantidades que consumen, o picotean entre las comidas. Por eso una buena estrategia es registrar todo aquello que consumimos, y así podremos descubrir en donde está la verdadera falla que no permite la pérdida de peso.

Hay estudios científicos que demuestran que las personas solamente registran un 30% de aquellos alimentos que ingieren a lo largo del día, por eso al anotar, cada vez que uno se sienta a comer o cada pequeño picoteo, terminan resultando muy efectivo.

Beneficios de registrar lo consumido para perder peso

Entre los muchos beneficios de realizar un registro de comidas encontraremos:

  • Podremos ver datos que habitualmente nuestra consciencia no registra, a veces sostenemos que engordamos solamente tomando agua, y el agua no posee calorías, la falla está en que no registramos con que acompañamos el vaso de agua, al anotar, tendremos un certificado consciente de la calidad y la cantidad que comemos para luego poder corregirlo.
  • Nos ayudará a reconocer cuando realizamos picoteos entre las comidas, ya que todo aquello que ingerimos suma calorías, por más pequeño que sea, probar un bocadillo, agregar una porción extra, hacer una colación mas grande etc.
  • Y lo más importante de registrar los alimentos que consumimos, es que nos ayudará a tener siempre presente la meta que deseamos alcanzar, cuantos kilos tenemos que perder, ya que todos ponemos entusiasmo al comenzar la dieta, pero luego de unos meses vamos olvidando aquellas pautas que nos permitieron perder los primeros kilos. Registrando las comidas, a lo largo del día encontraremos los errores que cometemos, cuando nos salimos del plan y nos permitirá poco a poco corregir nuestros hábitos alimentarios.