¿Por qué no deben faltar aceites en nuestra dieta?

El aceite generalmente se obtiene de semillas o de frutos y existen diferencias entre los mismos, ya sea por sus aportes nutricionales, como su textura, sabor, aroma, color y la utilidad que podemos darle en la cocina. De todos modos suelen ser los primeros que se eliminan de la dieta, dado su alto contenido graso y de calorías, pero no es lo más indicado.

Aceites en nuestra dieta

Las características principales por las cuales no deben eliminarse los aceites en nuestra dieta son variadas, ya que son necesarios, como grasas nos permiten la absorción de vitaminas liposolubles, como las vitaminas A, D, E y K, y hay que destacar que ninguno de ellos posee colesterol entre sus componentes químicos. Por lo tanto lo mejor es ser medido, en su consumo, si lo que se busca es reducir calorías y bajar de peso, recordemos que una cucharada de aceite posee 90 calorías.

Por otro lado todos los aceites son fuente de vitamina E, que previene enfermedades cancerígenas y es un poderoso antioxidante, al igual que poseen fitoesteroles , una sustancia parecida al colesterol humano que bloquea la absorción de colesterol malo, lo que es indispensable en aquellas personas propensas a contraer enfermedades cardiovasculares.

Otro de sus beneficios es que nos aportan grasas insaturadas, ácido oleico, linoleico y linolénico, que nuestro cuerpo no puede producir por sí mismo, los cuales en el organismo ejercen un proceso cardioprotector, reduciendo los niveles de colesterol en la sangre, y minimizando la formación de coágulos, trombosis y accidentes cerebrovasculares ya que aumentan la vasodilatación, o sea el engrosamiento de los vasos sanguíneos.

No dudes en consultar con tu especialista de confianza las cantidades diarias que puedes consumir de aceites para no eliminarlo de la dieta, por sus altos beneficios nutricionales.