Los aditivos alimentarios

aditivos alimentarios

Los aditivos alimentarios son sustancias que se agregan a los alimentos para mantener su conservación, intensificar su aroma, dar color y mejor aspecto. Por lo general se utiliza para que los productos de baja calidad puedan ser comestibles.

La información de los aditivos se halla en las etiquetas de los productos, pueden figurar en forma de números (E102) o con su nombre (Tartracina).

Los aditivos que se ingieren con los alimentos pasan por pruebas sanitarias estrictas que realizan la aprobación de los mismos. Estas pruebas verifican su consumo inofensivo para la salud, siempre por ley se deben respetar las dosis máximas. Se debe tener control en el consumo de los mismos ya que ingerir aditivos en mayor cantidad pueden provocar cefaleas, alergias, picores, etc.

Lo aconsejable es que el consumidor siempre lea y compare las etiquetas de los productos de una marca y de otra para así establecer las diferencias de los mismos y optar por el más sano. Por ejemplo se puede observar en un frasco de mermelada de frutas que una marca posee sólo fruta y azúcar y la otra únicamente colorantes y saborizantes.

Los alimentos que por ley no deben contener ninguna clase de aditivos alimentarios son:

  • Aceite vegetal.
  • Agua mineral y de manantial.
  • Arroz.
  • Café.
  • Cereales y copos de cereales.
  • Frutos secos y frutas frescas.
  • Hortalizas frescas.
  • Huevos frescos.
  • Kéfir sin fruta.
  • Leche.
  • Legumbres.
  • Miel.
  • Nata ácida.
  • Pasta seca.
  • Patatas frescas.
  • Semillas.
  • Setas frescas.
  • Yogur natural.

Foto: Gracias a franckdethier