El polen, un complemento energizante

el polen

El polen es una palabra latina que significa “harina”. Éste es un polvillo producido por los órganos masculinos de las plantas mezclados con las secreciones de las abejas. El hombre lo obtiene para luego deshidratarlo, de esta manera se evita la fermentación y la formación de moho.

Beneficios del polen

Entre los beneficios que encontramos en el polen está el alto porcentaje que aporta en hidratos de carbono (fuente de energía), proteínas, vitaminas (grupo B, C, provitamina A) que favorecen el crecimiento y el sistema nervioso. También provee minerales como potasio, magnesio, hierro, azufre, fósforo, silicio, cobre, etc.

El polen previene, entre otros, los problemas de la piel; ayuda a curar la anemia y la pérdida de memoria; aumenta el vigor muscular; contribuye  a combatir el reumatismo, la falta de apetito, adelgazamiento y desgano sexual; se utiliza para el tratamiento de fragilidad de uñas y piel y cicatrización difícil; además es un efectivo regulador intestinal en los casos de diarrea y estreñimiento.

Su consumo debe ser no mayor a 2 cucharaditas al día, lo cual aportan cada cucharadita 10 calorías. Su consumo dependerá del desgaste físico y mental de la persona.

Se puede tomar directamente o mezclado con jugo, leche o yogurt.

Conservarlo en lugar fresco y seco.

Foto: rodrigo rosse