Los microminerales (parte IV)

Los microminerales

En esta última entrega sobre los microminerales detallaremos las características del yodo y el zinc.

Yodo

La presencia de yodo en el organismo contribuye en el crecimiento fetal, el desarrollo intelectual del niño y  la preservación de los tejidos que forman los tendones. El exceso de este micromineral puede dificultar la tarea de la glándula tiroidea.

Los alimentos que impiden la buena absorción de yodo en el organismo son los cacahuetes, la yuca, el nabo, las semillas de soja y la sulfonilurea (medicamento antidiabético).

La falta de yodo puede manifestarse en los siguientes síntomas:

  • debilidad corporal.
  • falta de concentración.
  • falta de memoria.
  • dolor de mamas.
  • frío en brazos y piernas.

Zinc

El zinc es un micromineral imprescindible para el completo y normal funcionamiento del sistema inmunológico. La combinación del zinc con el selenio disminuye el riesgo de contraer enfermedades virósicas y bacterianas. En los hombres, un buen nivel de zinc en los tejidos prostáticos ayuda a prevenir el cáncer de próstata. Otro de sus beneficios es  reducir la oxidación de los lípidos sanguíneos ya que estos pueden causar la obstrucción y la disminución del flujo sanguíneo.

Los alimentos que colaboran en la absorción de zinc en el organismo son las carnes, las ostras, el hígado, las semillas de calabaza, y demás alimentos.

Los síntomas que nos indican que se debe incrementar la ingesta de este micromineral son:

  • pérdida del gusto, el olfato y la vista.
  • falta de apetito.
  • falta de concentración.
  • escaso crecimiento.
  • numerosas y repetidas infecciones.
  • eccemas.
  • lerda cicatrización de las heridas.
  • lerdo crecimiento de cabello y uñas.

Se debe tener en cuenta que tanto las carencias como los excesos de estos microminerales deben estar supervisados por un profesional de la salud, ya que en algunos casos es necesario administrar suplementos de los mismos o disminuir su ingesta.