Los microminerales (parte I)

Los microminerales (parte I)

Los microminerales aunque no sean del todo necesarios en la dieta diaria, sí son importantes para nuestra salud. El consumo excesivo de algunos de estos minerales puede ser perjudicial, al igual que su carencia.

En este articulo nombraremos algunos de ellos y sus características principales.

Cobre

Este micromineral interviene en la oxidación del hierro y en la elaboración y traslado de la hemoglobina. También está comprometido en la fabricación del aminoácido de la tirosina, el cual es necesario para dar color al cabello y a la piel.

Los niveles bajos de este mineral, pueden provocar una elevación del colesterol malo (LDL) y un descenso del colesterol bueno (LAD). La carencia de cobre produce un incremento de presión sanguínea, inflamación, anemia, arterioesclerosis, y una disminución de la eficiencia enzimática. Dicha disminución de la eficiencia enzimática puede provocar deformaciones en el corazón, en los vasos sanguíneos y en las células relacionadas a la sangre.

Los alimentos más destacados que proveen este mineral son el hígado, las ostras, las semillas de girasol, los cacahuetes, las setas, y demás variedad de alimentos.

Cromo

El cromo es un micromineral que colabora en la metabolización de las grasas del cuerpo y de los azúcares. Es ideal para los deportistas que pretenden aumentar masa muscular y disminuir de peso. La carencia de cromo le quita eficiencia a la insulina originando enfermedades como la diabetes mellitus, afecciones cardíacas y la obesidad. Además su ingesta disminuye los niveles de colesterol malo (LDL).

Los alimentos que proporcionan cromo, son la levadura de cerveza, las judías rojas, la carne, los cereales integrales, los guisantes, los cacahuetes, etc.

Los síntomas de insuficiencia de cromo en el organismo son:

  • apetito frecuente.
  • mucha sed.
  • nivel alto de triglicéridos en la sangre.
  • nivel bajo de azúcar en la sangre.
  • mareos.
  • adormecimientos.

Foto: Gracias a Allerina & Glen MacLarty